11 mar. 2009

Buscando títulos



A veces me paso horas y horas buscando un buen título; a veces semanas, meses o incluso puedo estar a punto de terminar un relato sin decidirme por el título de marras y es que para mí, el título de un libro o de un capítulo lo es todo. Hace tiempo me explicaban que existían dos tipos de títulos: el evidente, aquel que describe con precisión lo que vamos a encontrar en el libro y aquel que no expresa ni posee ninguna relación con el contenido del texto.

Algunos escritores piensan que ha de ser conciso y preciso; lo justo para llamar la atención del lector mientras que otros opinan totalmente lo contrario: que ha de expresar el alma de la obra, por muy largo o complicado que sea. ¿Hemos de facilitarle al lector parte de la trama con un título sugerente o hemos de intrigarle con un título original y llamativo?

Sea como sea siempre tengo los mismos dolores de cabeza. Ahora mismo necesito encontrar tres títulos de manera urgente pero no se dar con ellos. Al igual que jamás utilizo mapa o esquemas para realizar mis historias sino que espero a que éstas se resuelvan solas (y lo hacen) también espero a que llegue el título. Siempre que lo he forzado he terminado cambiándolo pero es un poco lioso tener que hablar del proyecto 1 o el proyecto 2 y no por el futuro título que tendrá.

¿Alguien tiene alguna sugerencia a mi problema?

4 comentarios:

Carolina dijo...

El título es importante, qué duda cabe, pero no lo fuerces, deja que venga sólo y lo hará cuando menos lo esperes. Si lo fuerzas lo cambiarás varias veces porque no te convencerá. Si no quieres hablar de "proyecto 1, 2, etc., ponle "apodos": el caballero, el poli justiciero( tú ya me entiendes, y así) y espera a que el título definitivo surja por sí mismo. De todas maneras te recuerdo que hay títulos inverosímiles, que parecen despistar y que sin embargo dicen mucho de la trama aunque no lo parezca y además son grandes novelas. Ejemplo: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?.
En fin, tómatelo como una sugerencia, pues es sólo una opinión. Si te sirve, me alegraré, ya me dirás. Besos!

Belén dijo...

Jopelines, es precisamente lo que hago: poner apodos. Y como bien dices el título llega solo. A veces tenía que pensar y pensar un título porque tenía que entregar un relato y no había manera. Ahora que los cojo y los vuelvo a leer, los títulos vienen solos.

El problema es que me gustaría ya poder llamarlos por su nombre. De momento sólo uno de mis proyectos tiene título y me gustaría que los demás lo tuvieran ya, se me hacen como mucho más reales, parece como si tomaran más forma y estuvieran más próximos al final.

Velkar dijo...

Pues sí que es cuestión importante lo del título, sí. Pero yo estaría desesperado de tardar tanto en encontrarlo. Digamos que el título me parece el alma, la esencia del relato. Ánimo y que la inspiración llegue pronto.

Belén dijo...

Gracias Velkar. Como bien dices, el título es el alma, la esencia del relato. No hay que pensarlo a la ligera.