3 feb. 2009

Lo que cuesta un sueño

Hay quien dice que soñar cuesta poco. Otros dicen que no cuesta nada. Pero lo cierto es que algunos sueños pueden salir realmente caros.
¿Publicar es un sueño? Para muchos sí. ¿Es caro? ¡Vaya si lo es! Y no estoy hablando de publicar (caro será para aquellos que decidan autoeditar o co-editar) sino del sueño de publicar. Hace relativamente poco tiempo, un amigo me aconsejaba que enviara mi libro a las editoriales. -Total -me dijo- ¿qué puedes perder? Pues ante todo dinero. Primero hay que hacer copias de la novela. Suerte tendremos si se trata de una novela corta, pero cuando el manuscrito ya pasa de los 300 folios, la cosa se complica... y si además, la editorial pide que el manuscrito sea a doble espacio... ¡Ya ni te cuento!
Pero en fin, el gasto ya está hecho. Ahora es cuando debemos continuar con nuestro trabajo mientras esperamos que alguna editorial se interese por nuestro manuscrito. Seguimos el consejo de unos cuantos amigos y revisamos aquellos relatos que teníamos olvidados en el cajón. Es hora de presentarnos a algún concurso; mejor si es de relato breve, así el gasto es menor. Pero, ¿qué ocurre cuando empezamos a leer las bases de los concursos? Que si cinco copias, que si copias en cd, etc...
Por curiosidad estuve ojeando algunas bases de novela breve ya que mi siguiente libro está planteado para que no sea muy largo, y ¿sabéis qué me he encontrado? Hay quien pide ¡hasta cinco copias de la novela! Por muy breve que sea, nuestro buen dinerillo nos costará.
Pero bueno, hay a quien se le da bien eso de ganar concursos y si tenemos suerte y acertamos con el gusto de los jueces, a lo mejor hasta podemos vivir de ello.

2 comentarios:

alejandro dijo...

Yo no quiero ni pensar lo que llevo gatado hasta el momento.... creo que me daría un síncope.

Belén dijo...

Pues un síncope es lo que yo tengo. Ya no sé si es suerte o desgracia no poder presentarme a un concurso que tenía prevista (por "pasarme" de hojas), en fin...